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El desnudo se cuela cada vez más en la danza

Cuando en Diciembre se presentó Nova, de Rose Anne Spradlin, en un pequeño estudio de West Broadway, en Manhattan, el público estaba sentado a un paso de una cortina de bolas de discoteca en miniatura que resplandecían al más leve contacto.

Vestidos con voluminosas capas de ropa, dos bailarines, Walter Dundervill y Jennifer Kjos, se subieron a un par de bancos. Otros dos, Chase Granoff y Tasha Taylor, salieron a escena blandiendo tijeras, y las contemplaban como un pintor que se enfrenta a un lienzo en blanco. Empezaron a cortar.

A medida que caían pedazos de texturas y colores al suelo, Granoff y Taylor, con escalofriante y firme perseverancia, cortaron hasta el último retal de los trajes de los bailarines, quietos como estatuas, hasta que se quedaron como Dios los trajo al mundo. La escena, cautivadoramente incómoda, transformó al público en mirones. Pero funcionó en más de un plano. Además de emocionante, fue una metáfora que tiene eco en toda la danza contemporánea: cortar capas para llegar hasta la piel.

Además de la impresionante Nova de Spradlin, el desnudo en la danza se ha visto recientemente en piezas de Miguel Gutiérrez, Ann Liv Young, DD Dorvillier, Sasha Waltz, Pascal Rambert y Ohad Naharin, y, en febrero, en obras de Jeremy Wade y el equipo de Heather Kravas y Antonija Livingstone.

La danza contemporánea y el desnudo no son unos desconocidos, ni mucho menos, pero en numerosas actuaciones recientes la piel ha ocupado el lugar del vestuario. En los tiempos que corren, ese auge no tiene su origen en la liberación sexual, como ocurrió cuando aparecían cuerpos desnudos sobre el escenario en los años sesenta, o en el desafío político, como en su reaparición en los años ochenta.

Al contrario, los coreógrafos lo enseñan todo como una forma de revelar algo esencial sobre la experiencia humana. La desnudez a la vista es dura y despiadada, aunque inequívocamente vulnerable.

Rose Lee Goldberg, escritora, historiadora y directora fundadora de Performa, una organización con sede en Nueva York dedicada a la investigación y a las actuaciones de artistas visuales, especula que la nueva ola de desnudez podría guardar cierta relación con una reacción contra el auge de la tecnología en las obras multimedia.

“Parece que, de vez en cuando, necesitamos recordar que la coreografía es cosa del cuerpo”, afirma. “Es la idea de alejarse de la ornamentación y volver a un pensamiento más serio sobre la danza”.

Aunque la desnudez presentada por una nueva generación de coreógrafos no es gratuita, quizá nadie, ni siquiera la especie más sofisticada de neoyorquino, se haya habituado completamente a ella. En la danza, el desnudo es una forma de someter al público a cierta clase de incomodidad.

“El estar tan cerca de gente desnuda incomoda”, señala Goldberg. “La desnudez realmente se apodera de tu cuerpo y mente. Todos debemos resolverla mentalmente. ¿Por qué reaccionamos de forma positiva o negativa? No contemplas la desnudez sin más; quedas sumido en una serie de preguntas. Creo que ésa es la conversación que surge y, en ese sentido, siempre funciona”.

La desnudez en la danza todavía no ha llegado al norte de Manhattan; un espectáculo nudista presentado por el Ballet de Nueva York probablemente seguiría resultando chocante. Y es imposible predecir si, en general, el público estadounidense del baile tradicional aceptará la estética vanguardista de la desnudez.

El auge de la piel podría marginar todavía más al baile, pero el objetivo no es asegurarse actuaciones para una gira. Por el contrario, la desnudez refleja una investigación cada vez más profunda del cuerpo, y sus efectos en la danza como modalidad artística quizá se dejen sentir durante años.

La nueva colaboración de Kravas y Livingstone, estrenada en febrero en el Dance Theater Workshop de Nueva York, debía presentar una actuación distinta cada noche, con una desnudez cada vez mayor a medida que transcurre la semana. “La tercera y la cuarta noche el aforo está casi al completo”, señala Kravas con sorna. Parece natural al comentar los espectáculos pero, al menos en el ámbito personal, no se queda indiferente ante la desnudez. “Odio quitarme la ropa, pero no sólo estoy desnuda en los bailes de los demás, sino también en todas mis piezas”, dice riéndose.

“Supongo que estoy lidiando con lo que expresa el cuerpo sin ropa. Estoy utilizando mi cuerpo como elemento visual, pero odio hacerlo. Soy tímida”, añade.

Para Kravas, el trabajar con esa timidez física ha sido una lucha personal, que aviva su coreografía. “Todos nos avergonzamos de nuestro cuerpo en cierta medida, y yo quiero superar esa vergüenza, no sólo por mí, sino culturalmente”, afirma. “A la vez, es problemático. No podemos evitar el sexualizar los cuerpos. Comparamos el nuestro con el de los demás, y los clasificamos por su grado de atractivo. Lo odio y a la vez me siento atraída por ello”.

Fuente: El País (Selección semanal The New York Times) 2 de Marzo de 2006 . Autor: Gia Kourlas

Desnudo y sexo explícito en el teatro

Si quisiéramos hacer rigurosa historia de parecido asunto, pudieran rellenarse páginas y páginas a granel.

La exhibición física, sin tapujos del cuerpo humano formó parte de muchos espectáculos primitivos -o primitivistas- pues la moral pagana, hasta la extrema decadencia del imperio romano, la aceptó con naturalidad. En la Roma más decadente, a finales de la Edad Antigua, la exhibición corporal en la llamada “comedia atelana” fue “tan espectáculo”, como las escenas de intriga o de reflexión. Sin embargo ningún actor se desnudó, bajándose del coturno en el teatro trágico, el teatro serio y ceremonial. Los grandes escultores como Fidias determinaron que los dioses vivieran desnudos su eternidad y los frisos partenoèos eran en verdad, teatro y marco de su espectáculo. El desnudo en la vida diaria era bien común, aunque siempre fuera un signo de respeto y de autoridad vestirse y recatarse.

Saltando por encima de la Edad Media y de la Edad Moderna, metidos ya en el tercer milenio, la exhibición del propio cuerpo, lo es “a voluntad”, en todo el mundo occidental, según lo marquen nuestros gustos. Antes de 1967 ó 68, no era “teatral” y “de buen gusto” que un actor o actriz actuasen desnudos, hasta que unos estudiantes americanos, de la Universidad de Yale, dieron el “trompetazo” más radical de la escena moderna con la revista “Hair”, venciendo su puritanismo ambiente y desvelando su cuerpo con delectación exhibicionista de juventud. Creaban el teatro de lo que pudiéramos llamar interinamente la Edad Posmoderna. Posteriormente, desde el espectáculo ¡Oh Calcuta! de Kenett Tynan -durísimo crítico de teatro inglés- en el teatro occidental no se ha cesado de exhibir cuerpos desnudos en acciones teatrales, de mayor o menor entidad significativa. “Lo pide el guión”, comenzó a decirse en los primeros tiempos de “destape” en la España de la transición.

Yo había comenzado a escribir en ese tono, con escenas de desnudos, porque adoraba las farsas de Aristófanes y me divertía infinito el teatro libertino francés, manifestado casi a lo largo del siglo XVIII. No vivía entonces en España y me codeaba con intelectuales y gentes muy “progres”, como lo fue Roland Barthes, investigadores y sociólogos del teatro. La exhibición integral del cuerpo humano en la escena, lo mismo trágica que cómica, se debía sin duda a la decritianización de la moral, a la “secularización” de todo, el acto libre de pensar y expresarse en la Europa libre. Y la primera comedia que estrené en 1975 mostraba ya íntegramente un cuerpo femenino.

Estamos hablando de un teatro que es literatura o poesía dramática en su integridad, que puede usar del desnudo con fines no centrados en la pura sexualidad, sino como apoyatura al meollo del tema o de la anécdota. Tomarlo sólo como pretexto revela “vaciedad” revisteril y no conserva valor dramático alguno. Sexo desnudo y bien explícito lo encuentra el pornógrafo en cualquier capital, en los espectáculos “duros” de cabaret. De poco valdrá incluir desnudos en un espectáculo dramático, porque siempre ganará la partida una buena comedia, por tapada y engolillada que esté.

Cierto que en épocas o ante individuos más reprimidos, un desnudo en teatro tiene otro valor, valor sin duda alguna entre excitante y escandalizante -excitante en seco, como “voyeur” y desligado del interés dramático- valor afrodisíaco. En la actualidad, frecuentar una playa nudista es estabilizador a la baja de esa fijación pornográfica y se asume el propio desnudo hedonísticamente, como una muestra de supremo confort, para dejarse acariciar por la brisa, el agua y el sol. Así que las escenas en teatro “subidas de tono” entran dentro de la convención del teatro, como puede entrar un viejo escotillón.

Al teatro, uno va a divertirse y no a pasarlo mal. El desnudo humano, lo mismo masculino que femenino, añaden sueño y realidad, lo mismo que hay escenas de reflexión, de desafío o aventuras. En Manuscrito encontrado en Zaragoza me sumo a la ingente cantidad de autores y directores que emplean el desnudo con una intención estilística y no poca sofisticación, puramente teatrales. Un polvo de oro, diría yo, pues me inspirado en pinturas de Delacroix y en Gustave Moreau. Por mi educación clasicista, el desnudo en el teatro me parece tan natural como en los mejores cuadros que admiro, en Ribera, en Velazquez o Caravaggio…

En Manuscrito encontrado en Zaragoza he considerado necesidad dramática de plena calidad mostrar el culo de Juan Ribó y los dulces pechos de manzana de mis jóvenes actrices y bailarinas. Hecha con toda la malicia del autor -a la vez director- para que se escuchen sus diálogos y sus insinuaciones “de algo” que va mucho más allá de cuanto se ve materialmente en escena. El teatro es el arte de ilusionar y el desnudo humano forma también parte de esa ilusión, como pudieran formar parte Dios o los dioses.

Fuente: El Cultural (Suplemento de cultura de El Mundo) 24-30 de Julio de 2002. Autor: Francisco Nieva.

Exposición Sculpture Human en Madrid

Sculpture Human es una exposición basada en la figura humana donde se podrá apreciar fotografías de desnudos a bailarines profesionales de diferentes nacionalidades y en diferentes formatos.

La Exposición está situada en el Teatro Fernán Gómez, en la plaza Colón de Madrid y se presenta con el programa Danza en la Villa.

Estará desde el 1 de Junio hasta el 3 de Julio en el Hall Sala Guirau. Más información en el Teatro Fernán Gómez.

La exposición es noticia en el periódico “El Mundo” con el titulo; Símbolos para representar la vida y es la imagen de Danza en la Villa.

Fuente: marcospergon.com

Danza a pelo en el Mercat

Hablar de Quebec y de artes escénicas conduce de manera inmediata a su gran escuela circense. El Mercat de les Flors pone este fin de semana el foco en la gran provincia francófona de Canadá, aunque en otro tipo de piruetas, las de la danza contemporánea. Lo hace con dos trabajos de coreógrafos de generaciones distintas: Daniel Leveillé y su Amour, acide et noix, y a continuación Dave St-Pierre y Un peu de tendresse bordel de merde!, un título que exige ternura con un taco irreproducible. No van a provocar indiferencia. En el primero, sus cuatro intérpretes (tres hombres y una mujer) bailan siempre desnudos. En el segundo, en varias escenas; y alguna de ellas entre el público.

Si Léveillé, arquitecto de formación, empezó a hacer danza-teatro en 1976 sin saberlo, y al mismo tiempo que Pina Bausch en Europa, St-Pierre es un coreógrafo más joven. Se da la circunstancia de que St-Pierre bailó la primera versión de Amour, acide et noix, el inicio de una trilogía sobre la imperfección de Lévéillé, que sigue en cartel tras su estreno en el 2001.

Una versión de Las cuatro estaciones de Vivaldi arropa un montaje que no preveía unos bailarines desnudos. «Pensaba en una mínimo vestuario pero llevo mis ideas al límite. ¿Por qué esconder una parte tan esencial como el cuerpo», se pregunta. La propuesta de St-Pierre, que levantó entusiastas críticas en el festival de Avignon del 2009, va aún más allá y hay quien la define como provocadora. El Focus Quebec del Mercat también sale de la escena con un taller y una conferencia de la filosofa experta en movimiento Erin Manning en la Fundació Tàpies.

Fuente: elperiodico.com

Bernarda Alba al Desnudo

Hombres desnudos que materializan las fantasías de las hijas de Bernarda Alba, un Romeo inexistente que abre paso a dos Julietas, la tragedia de Medea en formato cabaret y con estética pop. Ir hacia atrás para mirar el ahora. Y más que eso: que la metamorfosis del clásico sea irreverente y la mirada, provocadora. Esa pareciera ser la consigna que coincide en aquellos tres ejemplos, extraídos de la actual cartelera alternativa porteña. Sus títulos son Bernarda Alba al desnudo, de Raúl Baroni y Germán Akis; Julieta y Julieta, de Lorena Romanin; y Estúpidamente Medea, tragedia cabaret, de José Maldonado e Isabel Crubellier. ¿Por qué la “falta de respeto” a tres de los textos que la historia ha recargado de tal cosa? ¿Por qué el diálogo con el pasado para hablar del presente? Aquí, los hacedores de estos “covers” ruidosos brindan las respuestas.

Las preguntas surgen porque, tranquilamente, los directores podrían olvidarse de lo que ya se contó, poner manos a la obra y crear una historia desde cero. Pero si un clásico es, como dijo Italo Calvino, “un libro que nunca termina de decir lo que tiene que decir”, apoyarse en obras míticas es una alternativa válida para recargarlas de nuevos sentidos. Siguiendo con el escritor, el clásico “tiende a relegar a la actualidad a categoría de ruido de fondo”. Las tres obras mencionadas demuestran que la operación de transformar un clásico puede ubicarla en primer plano. Y para ello encaran caminos diferentes: exaltan algún aspecto del texto que mantiene vigencia o edifican uno sobre lo escrito tiempo atrás.

Ya estaba en el texto que Federico García Lorca escribió en 1936, pero en Bernarda Alba al desnudo la represión sexual y emocional de las hermanas se vuelve decididamente potente. Hay dos planos en la obra: el de la realidad –del que Bernarda es dueña absoluta– y el imaginario de sus hijas. Cinco hombres desnudos forman parte de él, apareciendo toda vez que ellas relatan un sueño o un recuerdo. “Como los personajes de Lorca son todos femeninos, se nos ocurrió hacer esta contraposición”, explica Raúl Baroni. A veces, lo que los actores hacen con sus cuerpos contradice lo que las actrices están contando. Con una sola frase, el director resume la vigencia de la obra: “Una chica salió llorando de una función, diciendo que se había dado cuenta de la represión que le impusieron sus padres”.

Sumamente atrevida, la puesta tuvo hasta una función para nudistas. Por ello podría presuponerse que Akis y Baroni tienen no más de treinta años. Pero no: eso es lo que llevan de inmersión en el mundo teatral. En sus tiempos de docentes, nada menos que 32 años, se toparon con mujeres de todas las edades, que les demostraron que la represión femenina no se ha esfumado del todo. “Las más jóvenes están más liberadas, a la par del hombre”, reconoce Baroni. “Pero la sienten mucho las de 50. Antes era todo silencio. Tuvimos muchas alumnas grandes que se casaban y decían que no sabían qué hacer. Y que cuando menstruaban, se asustaban.” La trama ofrece un escape en Adela, la única de las hermanas que consigue imprimir un poco de pasión a su vida.

Julieta y Julieta ofrece la aclaración en el título: la obra narra una historia de amor entre dos mujeres. En la versión de Lorena Romanin del clásico de William Shakespeare –que data de 1547–, quienes se interponen en el amor de las Julietas no son dos familias, sino dos pandillas de skaters. Una la integran gays; la otra, heterosexuales. “Me pareció interesante mezclar la imposibilidad con la homosexualidad”, sostiene la directora, evidenciando que la transformación del clásico implicó un agregado personal al argumento. Eligió a los skaters como protagonistas por tratarse de “grupos de jóvenes contundentes, con filosofía fuerte”, que aportan también la colorida estética del graffiti. De todas las versiones que vio Romanin, la que más le sirvió fue Amor sin barreras, film de Robert Wise y Jerome Robbins. “Siempre me gustó de esa película la cosa más social”, subraya. Otro aspecto que aparece en la obra es la diferencia de clase.

La pieza se estrenó al poco tiempo de la sanción del matrimonio igualitario. “Cuando estábamos ensayando, yo decía: ‘Hay tanta gente tan mataputo…’. ¡Qué locura! Me generaba mucha violencia”, recuerda Romanin. En pareja con una de las protagonistas de la obra, Sofia Wilhelmi, viene trabajando con la temática queer hace rato. Entre otras cosas, protagonizó Plan V, primera comedia romántica nacional de temática lésbica, que ideó con Maruja Bustamante. “El año pasado me llegó un mail de un compañero de la primaria diciéndome que vuelva a la senda. Una cosa muy ridícula. El pibe es evangelista, no sé qué carajo”, se enoja.

Finalmente, aunque de la Medea de Eurípides se recuerda principalmente la historia de desamor y de traición que sufre la protagonista y su posterior venganza –mata a sus hijos porque su marido la ha abandonado por Glauce, hija del rey de Corinto–, la lectura de José Maldonado e Isabel Crubellier se centra en otra capa: la inmigración. No es casual: Maldonado es chileno y hace tres años que vive ilegalmente en la Argentina. Y la compañía que dirige, Huérfanos con Esperanza, está integrada por intérpretes de México, Perú, Chile, Puerto Rico y Bolivia. “Medea es echada de Corinto sobre todo por ser extranjera”, subraya el director. “Jasón agradece a Dios por no ser mujer, pero lo que más le agradece es no ser bárbaro. Es un gran problema en la vida griega.” También en la actual. “Estoy trabajando con un peruano y un boliviano y son re-chetos, pero los miran como si tuvieran que vender verdura. Y si los chilenos vamos a Europa, somos latinos. Es la misma mierda.”

Fuente: pagina12.com.ar

Naturalmente desnudos

Cómica y sin pudores morales, así resulta ser la obra de teatro que se presentará hasta mañana en el auditorio Alianza francesa. “Al natural” es el producto de una exhaustiva investigación realizada por el venezolanoJosé Vicente Díaz; una obra poco prejuiciosa, con tinte desmitificador y cargada de emociones.

“Cuando yo llegué, Willderman, co-director, me dijo: bueno, vas a ser el casting pero tienes que desnudarte,” recuerda Mónica Orjuela, integrante de la obra, “eso fue impactante”.

Para Andrés Vega, actor teatral hace tres años, el panorama no fue distinto, “fue un reto profesional aceptar mi desnudez, cómo es mi cuerpo, la similitud con el otro”. Cada miembro de la obra se despoja en escena de algo más que su vestuario.

Renato y Alí son hermanos y heredan una playa, Renato vive hace mucho tiempo allí y quiere montar una playa nudista – naturista, sin embargo Alí tiene pensado construir un resort y se aprovecha de que hace mucho tiempo no se ven para sabotear el proyecto. “Esto es una comedia completamente, la gente se va reír desde que entra hasta que sale,” señaló Daniel Galeano, uno de los directores de la obra.

Bogotá y Barrancabereja ya sirvieron como escenario de estos jóvenes artistas. En Medellín estarán tres días y de allí viajarán a Cartagena, Barranquilla y Santa Marta.

Intrínsecamente “al natural” pone al descubierto el movimiento naturalista, su filosofía y el impacto de éste en una sociedad cargada de una moralidad desenfocada. “Desde pequeños nos enseñan a tenerle miedo a lo que somos”, añadió Galeano, y los naturistas señalan en uno de sus tres ejes de pensamiento: la desnudez física como vía hacia la moral.

El vestuario sirve de refugio al cuerpo y a las emociones, cuando nos enfrentamos a un cuerpo desnudo surge una transformación “nos comportamos, nos movemos y miramos diferente”, dijo Daniel Cortés, quién interpreta en la obra Joaquín Arizmendi.

Experiencias

La curiosidad morbosa lleva a algunos espectadores a entrar, pero después de un tiempo la trama los atrapa y el tema de la desnudez pasa a un segundo plano. “A nosostros en las funciones no nos ha faltado el viejito, en primera fila. La mayoría de gente va a ver el desnudo, pero como los desnudos son justificados, a medida que te vas enrolando con la obra te olvidas de los cuerpos,” expresó Leticia Morales, integrante del grupo teatral Barracas y quien actúa como Arelys Vidal.

Autocontrol y disciplina son características del teatro, por esto los ensayos eran “al natural,” mediante una dinámica de donación de prendas, dónde generalmente los hombres eran los grandes perdedores.

La obra tiene una puesta en escena impecable, atrae y seduce, ha sido un éxito y promete capturar a más de un asistente.

Fuente: ElMundo.com

Vuelve la exitosa comedia nudista Al natural!

Al natural!, la exitosa comedia nudista que acaparó la atención del público caraqueño en las navidades de 2009, regresa este año por partida doble, en el teatro Escena 8 de Las Mercedes de Caracas, Venezuela, desde el 28 de mayo hasta el 17 de julio, los viernes y sábados a las 11:30 de la noche en esta segunda temporada, el espectáculo ofrece un remozamiento del elenco, así como la particularidad de una función que permitirá a los espectadores asistir desnudos, la cual será anunciada oportunamente.

Y por primera vez se estrena la obra en el teatro Corporación Barraca en Bogotá, Colombia a partir del 3 de junio.

Cuadro de actores que representará la obra en Bogotá, Colombia

La opera prima del dramaturgo José Vicente Díaz Rojas Al natural! aborda con irreverencia y en clave de comedia de enredos, el polémico tema del nudismo y la complicada relación del ser humano con su cuerpo sin ropas.

Dos hermanos, Alí y Renato, tienen ideas opuestas sobre el destino que se le debe dar a un caserón que el segundo heredó de su padre, situado en la paradisíaca Playa Cristal. Mientras uno desea construir un resort, el otro la convierte en una posada nudista.

En el lugar coincidirán los más variados e insólitos personajes; pero todos deben cumplir una condición: despojarse totalmente de sus vestimentas para poder entrar. Este requisito pondrá a prueba los valores y prejuicios de cada uno de los involucrados. Equívocos y sorpresas matizan la entretenida historia.

Sería muy deseable que algún productor teatral o grupo de teatro en España se interesase por esta preciosa comedia para pudiese estrenarse en nuestro país.

Soap Show

Eike von Stuckenbrok es un intérprete increíble, es fuerte, muy fuerte, flexible, dinámico y un diablo de artista interpretando o ejecutando sus espectáculos.

Con sólo veinte años, el gimnasta alemán Eike von Stuckenbrok es la estrella principal del espectáculo ‘Soap Show’, que lejos de ser la típica exhibición de pompas de jabón consigue arrancar noche tras noche los aplausos de cada vez más espectadores, en aquellos lugares donde se ha representado la obra.

La aparente competición entre Stuckenbrok y sus compañeros para doblar sus cuerpos hasta límites insospechados es el principal atractivo del espectáculo.

MozartNu (1986-2008) – La belleza humana y musical

MozartNu (1986-2008) es un singular montaje de danza de Iago Pericot que tiene su raíz en un espectáculo estrenado en 1986 bajo el mismo nombre. En él se puede ver de forma simultánea, en el mismo escenario, ambos montajes, el original y el que se ha creado ahora.

En 1986, Pericot creó un espectáculo a partir de la Misa de la Coronación de Wolfgang Amadeus Mozart. En él mostraba la belleza de las relaciones humanas a través de los cuerpos desnudos de dos bailarines. Pericot recupera este montaje y lo ofrece, de forma paralela y en el mismo escenario, junto a otro más actual que refleja los cambios que han sufrido estas relaciones humanas fruto del paso del tiempo.

En MozartNu (1986-2008) coinciden un pasado y un presente que se enfrentan y, a la vez, se complementan. Sobre el escenario se pueden ver los cuerpos de cuatro bailarines, los dos que estrenaron la obra original de 1986, Jordi Cortés y Neus Ferrer, y dos nuevos, Òscar Kapoya y Roser López Espinosa.

Veintidós años después del primer estreno de la obra, el director Iago Pericot vuelve a utilizar el desnudo de los bailarines para reivindicar la sensualidad y el placer alejados de convenciones en una renovada versión de MozartNu.

Según Pericot, uno de los máximos exponentes del teatro independiente en Cataluña, MozartNu (1986-2008) es la composición de dos montajes simultáneos y sincronizados -el de 1986 y el actual- en un mismo tiempo y espacio que pretende expresar la modificación que han sufrido tanto la belleza como las relaciones humanas en los últimos años.

Y es que, a partir de la Misa de la Coronación de Wolfgang Amadeus Mozart, la belleza paralela que desprenden los cuerpos desnudos de los cuatro bailarines provocan un ritual que puede llegar a confundir a los espectadores.

Precisamente, la confusión es otro de los conceptos que se deriva de esta revisión de MozartNu, que vuelve a poner de manifiesto la capacidad creativa de Iago Pericot. A sus 78 años, el polifacético artista puede presumir de tener una de las trayectorias profesionales más impresionantes del panorama teatral catalán.

MozartNu (1986-2008) se representó entre los días 15 al 20 de Abril de 2008 en El Mercat de les Flors de Barcelona

Ver galería fotográfica de la representación:

MozartNu (1986-2008) – La belleza humana y musical

Vídeos relacionados:

Una comedia teatral completamente… AL NATURAL!

Cuando la única manera de esconderse es quitarse todo…
Original de José Vicente Díaz Rojas

Al natural es, ante todo, una pícara, audaz y seductora comedia de enredos. Pero también es mucho más.

Su autor, José Vicente Díaz Rojas, se propuso indagar en la relación del ser humano actual con su cuerpo desnudo, en los tabúes y prejuicios que lo rodean, y en cómo podemos superarlos para hacer las paces con nuestra más íntima esencia.

La idea parte de una seria y documentada investigación sobre el estilo de vida nudista-naturista, lo cual le otorga una indudable validez dramaturgia y permite que el espectáculo brinde una reconstrucción fidedigna de sus prácticas.

Se trata de un espectáculo que lleva implícito el erotismo y el deseo presente ante la desnudez; pero también está enriquecido con idealismo, romanticismo, y sobretodo con un humor ágil y elegante.

Es, en síntesis, una historia rica y llena de matices; donde la fraternidad, el amor, los valores y la justicia serán los ingredientes que rodearán a este grupo de personajes en una propuesta original e insólita.

La obra se extrenó el 20 de noviembre de 2009 en la Sala Teatrex El Hatillo, Cararas, Venezuela.
Elenco de actores y actrices: Carlos Roa, Gerardo “chino” Briceño, Jean Carlos Rodríguez, Eliana Terán, Marco Rodríguez, Adriana Pabón, Jhonny Torres.
Producción: Leonel Guzmán y Carlos Roa.
Dirección: José “Pepe” Domínguez.
Una realización de Fusión Creativa – Sala Teatrex El Hatillo, Caracas, Venezuela.
Más información aquí.

Imágenes oficiales de la obra y elenco definitivo de actores y actrices. Fotografías de Reinaldo López Franco

Sobre la obra “Al natural” y su autor José Vicente Díaz Rojas

El guionista y nudista venezolano, José Vicente Díaz Rojas, escribió Al natural, una pieza teatral, cuya temática es poco común: el nudismo-naturismo. Se trata de una obra, en la que, con tono de comedia y una pequeña dosis de drama, se abordan situaciones referentes a este maravilloso estilo de vida. Abundan los desnudos, muy bien justificados y libres, tanto de chabacanerías como de vulgaridades.

En la historia, Renato es un nudista-naturista, quien desea que su posada Playa Cristal sea certificada como naturista por la Asociación Mundial Naturista. Pero su hermano Alí ambiciona convertirla en resort. Por una confusión y aprovechando que no se veían desde hacía años, él se hace pasar por el representante de la asociación para inspeccionar la posada y a escondidas, sabotearla. Él y su amigo Éver se ven obligados a practicar nudismo-naturismo. Éste se enamora de Arelys, la socia de Renato, y desiste del plan. Alí continúa adelante, pero tras vivir situaciones jocosas, disparatadas y dramáticas, comprenderá que los afectos están por encima de los negocios.

Sobre el autor:

José Vicente Díaz Rojas es periodista, escritor, guionista y productor de radio. Graduado en la Universidad Católica Andrés Bello, de Caracas, en Comunicación Social, mención Audiovisual. Su tesis de grado fue un análisis ideológico de doce telenovelas de la escritora cubana Delia Fiallo. Vendió libretos de guiones para televisión, a la productora Marte TV. Realizó un curso de escritura creativa en el Instituto de Comunicación y Creatividad (ICREA). Fue corrector de estilo en la Editorial Alfaguara. Escribió los textos y diálogos de los comics infantiles, La jungla de El Dorado y Los nevados del Inca. Ha colaborado en la Revista In, que edita Lan Chile. Para la Editorial Santillana escribió el libro infantil sobre el Estado Miranda, perteneciente a la Serie Wadaka. Ha elaborado los guiones de las serie animada Noxis, la aventura del conocimiento, y de la serie juvenil Pégate a mí. Ha escrito cuentos infantiles, sinopsis de telenovelas, guiones de radio y obras de teatro. Su más reciente pieza teatral se titula Al Natural, una comedia de temática nudista-naturista.

También es posible visitar su blog: http://www.joseviguionista.blogspot.com/

Imágenes de la primera lectura de la obra por el elenco de actores, y fotografía de grupo con el autor de la obra.

Del “propósito algo vago”, al estreno de la obra

Desde siempre quise escribir algo que fuese polémico, pero de buena calidad, y sin vulgaridades. Cierto día me dio por investigar sobre un estilo de vida, que siempre me había llamado la atención: el nudo-naturismo. Internet se convirtió en un magnífico instrumento para ello. Así que buscando y buscando, llegué a un grupo nudista chileno. Me afilié, y me metí en el chat. De esa forma interactué con personas que practicaban ese maravilloso estilo de vida.

Por ese tiempo, 2005, el grupo tenía pensado como actividad cultural, presentar una obra de teatro de contenido nudo-naturista. Al saber que yo era guionista, uno de los miembros me encargó que la escribiera. Desde ese momento, investigué profusamente, y descubrí datos interesantísimos. Definitivamente ahí me declaré nudo-naturista. Creo que eso estaba latente en mí, y con la obra, pues, se manifestó.

Redacté una sinopsis. Se la envié a los miembros del grupo, a quienes les gustó. Pero la idea de montarla, no prosperó. De todos modos ellos m dieron la libertad de proponérsela a grupos teatrales.

Meses después, un grupo nudista argentino, enterado de la sinopsis, me solicitó que la desarrollara. Hubo interés, pero tampoco se concretó.

Así que en el 2008 tomé la iniciativa de desarrollarla por mi cuenta, a ver qué pasaba. Aprovechando toda la información recogida, pues, me lancé a la tarea de escribir Al natural.

Diferentes escenas de la representación de la obra en Teatrex (Caracas, Venezuela) noviembre y diciembre 2009. Fotografías de Nicola Rocco

Una vez concluida, comencé a enviársela a grupos teatrales, tanto locales como foráneos. Hasta se la hice llegar a Juanjo, de Lugares Naturistas, para que la leyera y me diera su punto de vista, como nudo-naturista que es. A él le gustó.

Ya a finales de 2008 se la envié a Carlos Roa, amigo, y además, productor de teatro y actor. En abril de 2009 él me preguntó si la obra había sido montada, ya que le interesaba. Como un dato curioso y cómico, me recalcó: “No te prometo nada, es un propósito algo vago”.

Y “el propósito algo vago” fue tomando cuerpo poco a poco. Interesó a otro productor teatral, y a la sala Teatrex, que tenía un horario destinado a presentar obras transgresoras, pero de buena calidad, viernes y sábados, a las 11:45 de la noche. Al natural encajaba perfectamente ahí.

Luego vino la selección del elenco y del director, todos ellos muy talentosos y profesionales. Carlos abrió un grupo de Facebook para la obra, y en cuestión de pocos días se sumaron ¡400 personas!, cifra que siguió en aumento. Sin duda la temática provocaba interés.

Y así llegó el 20 de noviembre, día en que se presentó la primera obra de teatro de temática nudo-naturista: Al natural. Sin duda es un proyecto en el que todos le hemos puesto entusiasmo, corazón y cariño, y que ha contado con el contundente apoyo del público. De esta forma al fin logré ser autor de algo polémico, pero de buena calidad, y sin vulgaridades.

José Vicente Díaz Rojas

Diferentes escenas de la representación de la obra en Teatrex (Caracas, Venezuela) noviembre y diciembre 2009. Fotografías de Nicola Rocco

Teatro completamente al desnudo: Teatrex presenta “Al natural” los viernes y sábados a la medianoche

Suele pensarse que ya la sociedad venezolana superó los tabúes alrededor del desnudo, pero muchos indicios demuestran que no es así. Incluso en el gremio artístico fue difícil encontrar quien asumiera los roles de una obra donde los actores deben estar sin ropa sobre la escena, al menos 45 minutos. Se trata de Al natural, escrita por José Vicente Díaz Rojas, quien decidió tocar dos temas que lo apasionan (el naturalismo y el nudismo) a través de una comedia de enredos.

Carlos Roa, uno de los productores y actores de la pieza, recuerda como anécdota que incluso actores y actrices que han hecho pequeños desnudos en cine y teatro se negaron a participar en el proyecto, bajo el argumento de que era mucho tiempo de actuación sin vestuario, con iluminación al 100%. Otras personas aceptaron actuar, pero luego desistieron por temor a conflictos familiares.

Por otra parte, explica Roa, es difícil encontrar salas que accedan a presentar una pieza con estas características. No obstante, Teatrex, en su espacio Soupé de medianoche, programó esta obra para adultos, donde las risas y el erotismo, aportan el toque picante al plato.

Y es que ese prejuicio para aceptar el cuerpo tal cual como es, constituye uno de los puntos focales de un texto cuya excusa es la historia de un par de hermanos en conflicto. Renato, el idealista, quiere establecer un centro nudista en la casa de playa que le dejó su padre al morir; su hermano, Alí, el materialista, quiere montar un resort. Poco a poco van surgiendo disparatadas situaciones y personajes que para entrar, tendrán que despojarse totalmente de sus ropas, pero también de prejuicios y lugares comunes: el mejor amigo de Alí se niega a quitarse todo por temor a que su miembro viril lo delate ante la bella socia de Renato; por otro lado, llega al lugar -para hacer un trabajo sobre el nudismo- una pareja de reporteros, cuya dama está vinculada con el mejor amigo de Alí…

Diferentes escenas de la representación de la obra en Teatrex (Caracas, Venezuela) noviembre y diciembre 2009. Fotografías de Nicola Rocco

“Yo creo que el teatro es principalmente entretenimiento, si puedes levantar alguna llaga por añadidura, está bien”, dice el también periodista Carlos Roa, quien respeta a todo aquel que escribe sobre los temas que le apasionan. “José Vicente es un idealista, un fiel creyente en el naturalismo y el nudismo, y escribió sobre eso”.

Roa y los demás actores tuvieron que investigar e, incluso, visitar una playa nudista venezolana que, precisamente, por prejuicios e incomprensión del entorno, se mantiene en el bajo perfil junto a quienes practican esta filosofía de vida.

“Lo que está en el fondo de esta comedia es el juicio que hacemos hacia nuestro propio cuerpo, por qué tanto pudor y complejos, hay gente que apenas sale de la ducha ya busca desesperadamente una toalla; hay otros que llegan a deformarse a punta de cirugías. Yo me acepto con mis cauchitos y mis canillas flacas”, comenta Carlos Roa, quien descubrió incluso que en algunos lugares se está usando el nudismo como terapia para la anorexia y la bulimia.

El productor y actor desestima que el desnudo sea sencillamente un gancho para llevar a la gente a la sala a cuenta de explotar el morbo. “Si eso viene como consecuencia, genial, pero no ha sido esa la intención. Los desnudos están plenamente justificados, además la pieza es válida, dramatúrgicamente hablando”.

Roa, quien trabaja con el texto desde principios de año, define Al natural como una obra “vanguardista, audaz y transgresora”.

Ángel Ricardo Gómez
Crónica original: El Universal

Diferentes escenas de la representación de la obra en Teatrex (Caracas, Venezuela) noviembre y diciembre 2009. Fotografías de Nicola Rocco

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Desnud Arte

El cuerpo desnudo como espectáculo

El desnudo desde la antigüedad hasta nuestros tiempos ha tenido gran importancia artística. A través de la historia, pueden destacarse aspectos relevantes de apogeo y decadencia de acuerdo a las etapas y evolución en que ha tocado desarrollarse en las diferentes manifestaciones artísticas, pero sobre todo en el mundo escénico o como espectáculo.

En la actualidad aún no son muchos los espectáculos teatrales, musicales, etc. que se animan o apuestan por el desnudo y los espectadores aún no están del todo acostumbrados a ellos, aunque la tendencia de representación de espectáculos en donde el desnudo forma pare de los mismos es creciente.

Esta colección de fotografías muestra algunos de los espectáculos (conciertos musicales, teatro, performers, concursos de belleza, e incluso óperas) en los que el cuerpo desnudo ha formado parte del espectáculo.

Naturismo es…

El naturismo es una forma de vida en armonía con la naturaleza, caracterizado por la practica del desnudo en común, con la intención de favorecer el respeto por uno mismo, por los demás y por el medio ambiente. Federación Naturista Internacional
Le naturisme est une manière de vivre en harmonie avec la nature, caractérisée par une pratique de la nudité en commun qui a pour conséquence de favoriser le respect de soi-même, le respect des autres et celui de l'environnement. Fédération Naturiste Internationale
Naturism is a way of life in harmony with nature, characterised by the practice of communal nudity, with the intention of encouraging respect for oneself, respect for others and respect for the environment. International Naturist Federation

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