Las peculiaridades de la playa de Meñakoz en Sopelana, que no cuenta con ningún servicio playero como socorristas o hondartzainas será objeto de un «profundo estudio» una vez acabe la temporada oficial de baños, confirmaron desde el Ayuntamiento. La misma se ha caracterizado desde siempre por la libertad en su disfrute con la convivencia en armonía entre textiles y nudistas o donde la presencia de perros ha sido una práctica habitual.
La cala está sujeta a la ordenanza municipal reguladora de los arenales que ha entrado en vigor este verano, «pero tendremos que valorar más en profundidad» su aplicación para convertirla en una «playa al uso o mantener su idiosincrasia». En el proceso se mantendrán reuniones con usuarios para conocer su opinión y «tratar de dar respuesta a todas las sensibilidades», concluyeron desde el Consistorio.
Fuente: elcorreo.com










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